| Peso | 0.111 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 14 × 0.5 × 21 cm |
Publicado en 2011
La muerte viene estilando | Andrés Montero | La Pollera
1 × $17.000
Derechos |EDUARDO FARÍAS ASCENCIO | Gramaje Ediciones
1 × $4.000
Sueños del Contrabando | LUDWIG ZELLER | Bordelibre Ediciones
1 × $7.000
La pajarera | Eduardo Plaza Ávila | La Pollera
1 × $12.000
Tiempo, medida imaginaria (2a edición) | STELLA DÍAZ VARÍN | Bordelibre Ediciones
1 × $7.000
Sin miedo a la muerte | JUDITH LIEF | Editorial Maitri
1 × $18.400
Toda Culpa Es Un Misterio | Gabriela Mistral | La Pollera
1 × $14.900
Pompeya | GERARDO OETTINGER | Oxímoron
1 × $14.000
El origen de los Payachatas | JORGE VERDUGO | Amapola Editores
1 × $6.500
Cangrejo | JONNATHAN OPAZO HERNÁNDEZ | Gramaje Ediciones
1 × $5.000
Un largo solo | Bruno Montané Krebs | Bordelibre Ediciones
1 × $7.500
¿When Cuba hablará English? Una distopía cubana | FLORENCE BIREBONT | Oxímoron
1 × $14.000
Cenital. Selección de dramaturgia | HÉCTOR ÁLVAREZ GODOY | Bordelibre Ediciones
1 × $8.000 Subtotal: $135.300
| Vidas robadas es un libro de cuentos, basado en la existencia de personas reales que se atrevieron a contarle a la autora sus historias y que, probablemente jamás perdonarán haberse vuelto sus personajes. |
$5.950
| Peso | 0.111 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 14 × 0.5 × 21 cm |
Publicado en 2011
2021. En La pajarera Eduardo Plaza (1982) despliega un admirable abanico narrativo para delinear Coquimbo o, más específicamente, sus recovecos y su imaginería. Un caudillo busca transformar la ciudad en un epicentro del turismo pirata y, a la vez, en un muestrario de todas las potencias del mundo; una celebración anual empuja al frenesí colectivo, pero también a charlatanes y criminales; el guitarrista de una célebre banda de cumbia elige —después de recorrer el país y el extranjero— no moverse del nido; una adictiva investigación advierte la presencia y la negación de los changos como pueblo originario de la bahía; y como telón de fondo, siempre latente y delicado, un cuadro familiar lleno de grietas, fantasmas, giros y rearmes. A medio camino entre la crónica, la novela y el mejor relato periodístico, Eduardo Plaza logra —con sutileza, precisión y un asombroso tino narrativo— una voz que sopla suave, pero, al mismo tiempo, remece mediante un humor punzante y una melancolía tan enigmática como conmovedora. Un libro híbrido, entretenidísimo, apreciable. <>.

| Con el encuentro de la curiosidad culinaria de un francés y un chileno, comenzó la búsqueda de productos gastronómicos que tuvieran por origen las culturas y tierras chilenas. Con este fin en mente, se recopiló información de más de un centenar de productos, a partir de cuatro criterios de selección (Terroir, Relevancia Cultural, Proceso de Elaboración y Reputación). Esta lista tentativa fue presentada a los miembros del capítulo chileno de la asociación de chefs Les Toques Blanches, quienes votaron por los productos que no podían faltar en el libro. 50 fueron los elegidos, y de ellos surge una increíble variedad de texturas, sabores, colores e historias que invitan a recorrer el país a través de las páginas de este libro y descubrir las raíces de la gastronomía chilena: sus productos. |
| Manuel Moreau regresa donde su madre y su abuela a vivir en el departamento de su infancia. A partir de este encuentro los ritmos familiares empiezan a disgregarse a destiempo, debido a una serie de hechos inesperados que remecen una aparente armonía. Los personajes de esta novela, sin tener mucha conciencia de lo que les ocurre, van entrelazando sus emociones en torno a ciertas verdades en un presente donde lo que se descubre es el reflejo de la fragilidad en lo cotidiano. Con una narración visual y aguda, este libro nos invita a sentir cómo los días que parecieran ser simples esconden pistas acerca de lo irónico de nuestra existencia. |
| «Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Sólo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de ésta podría haber escrito la singularísima narración que es El hombre que plantaba árboles, una indiscutible proeza en el arte de contar. (…) Y ésa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier, antes de que sea demasiado tarde para el mundo.»
José Saramago |
