| Peso | 0.36 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 16 × 1.5 × 21.5 cm |
2020
Subtotal: $5.000
| Peso | 0.36 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 16 × 1.5 × 21.5 cm |
2020
2021. Quedarse en pana en medio del campo chileno es también enredarse en su mitología. Abrir este libro es eso: escapar de la angustia cotidiana para desprenderse hacia un mundo anacrónico, desconocido. El fundo Las Nalcas, los patrones y sus hijos, arrieros, potros chúcaros, pescadores, bandoleros y viejos que antes de partir siguen jugando al truco. Sus historias, cruzadas a través de todos los relatos, bajo el manto de una prosa líquida tan fluida como refrescante, discurren sin formas, sin predestinaciones, pero con un sentido único. Lo cierto es que la muerte, como la lluvia, siempre caerá.
| «Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Sólo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de ésta podría haber escrito la singularísima narración que es El hombre que plantaba árboles, una indiscutible proeza en el arte de contar. (…) Y ésa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier, antes de que sea demasiado tarde para el mundo.»
José Saramago |
2021. En La pajarera Eduardo Plaza (1982) despliega un admirable abanico narrativo para delinear Coquimbo o, más específicamente, sus recovecos y su imaginería. Un caudillo busca transformar la ciudad en un epicentro del turismo pirata y, a la vez, en un muestrario de todas las potencias del mundo; una celebración anual empuja al frenesí colectivo, pero también a charlatanes y criminales; el guitarrista de una célebre banda de cumbia elige —después de recorrer el país y el extranjero— no moverse del nido; una adictiva investigación advierte la presencia y la negación de los changos como pueblo originario de la bahía; y como telón de fondo, siempre latente y delicado, un cuadro familiar lleno de grietas, fantasmas, giros y rearmes. A medio camino entre la crónica, la novela y el mejor relato periodístico, Eduardo Plaza logra —con sutileza, precisión y un asombroso tino narrativo— una voz que sopla suave, pero, al mismo tiempo, remece mediante un humor punzante y una melancolía tan enigmática como conmovedora. Un libro híbrido, entretenidísimo, apreciable. <>.

| Con el encuentro de la curiosidad culinaria de un francés y un chileno, comenzó la búsqueda de productos gastronómicos que tuvieran por origen las culturas y tierras chilenas. Con este fin en mente, se recopiló información de más de un centenar de productos, a partir de cuatro criterios de selección (Terroir, Relevancia Cultural, Proceso de Elaboración y Reputación). Esta lista tentativa fue presentada a los miembros del capítulo chileno de la asociación de chefs Les Toques Blanches, quienes votaron por los productos que no podían faltar en el libro. 50 fueron los elegidos, y de ellos surge una increíble variedad de texturas, sabores, colores e historias que invitan a recorrer el país a través de las páginas de este libro y descubrir las raíces de la gastronomía chilena: sus productos. |
| La protagonista de este cuento ilustrado, Amina, nace hace más de un siglo en un pueblo en el que no hay nadie como ella; nadie con quien jugar, nadie con quien compartir sus curiosidades y sus búsquedas. Por eso, a los dieciséis años decide irse de su casa y de ese pueblo. Curiosamente, lo hace sin miedo, sin preguntarse si está bien o mal, solo porque es lo único y mejor que se le ocurre hacer. “Amina” es la historia de su viaje, un cuento para grandes escrito como un cuento para niños. |
