| Peso | 0.196 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 21.5 × 0.5 × 24 cm |
Publicado en 2017
Thus spoke Robert Sapolsky. Poemas de Pedro Araniva Pavian | CRISTIAN GEISSE NAVARRO | Bordelibre Ediciones
1 × $6.500
Canción de mi hermana | GIANNIS RITSOS - Traducción de NATALIA FIGUEROA | Bordelibre Ediciones
1 × $6.000
La hija vertiginosa | HUMBERTO DÍAZ-CASANUEVA | Bordelibre Ediciones
1 × $6.000 Subtotal: $18.500
Chucu, un niño aymara, quería tocar un instrumento en la fiesta del carnaval de su pueblo. Su abuelo le regaló una flauta, pero no sonaba bien. El único que podía afinarla era el Sereno, el espíritu de las vertientes sagradas, que vivía en lo alto de las montañas.
$9.000
| Peso | 0.196 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 21.5 × 0.5 × 24 cm |
Publicado en 2017
| «Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Sólo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de ésta podría haber escrito la singularísima narración que es El hombre que plantaba árboles, una indiscutible proeza en el arte de contar. (…) Y ésa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier, antes de que sea demasiado tarde para el mundo.»
José Saramago |
2021. En La pajarera Eduardo Plaza (1982) despliega un admirable abanico narrativo para delinear Coquimbo o, más específicamente, sus recovecos y su imaginería. Un caudillo busca transformar la ciudad en un epicentro del turismo pirata y, a la vez, en un muestrario de todas las potencias del mundo; una celebración anual empuja al frenesí colectivo, pero también a charlatanes y criminales; el guitarrista de una célebre banda de cumbia elige —después de recorrer el país y el extranjero— no moverse del nido; una adictiva investigación advierte la presencia y la negación de los changos como pueblo originario de la bahía; y como telón de fondo, siempre latente y delicado, un cuadro familiar lleno de grietas, fantasmas, giros y rearmes. A medio camino entre la crónica, la novela y el mejor relato periodístico, Eduardo Plaza logra —con sutileza, precisión y un asombroso tino narrativo— una voz que sopla suave, pero, al mismo tiempo, remece mediante un humor punzante y una melancolía tan enigmática como conmovedora. Un libro híbrido, entretenidísimo, apreciable. <>.
2020. Gabriela Mistral comenzó a desarrollar su vida espiritual a muy temprana edad con la Biblia. A través de diversas lecturas, incorporó aspectos del budismo, el hinduismo y el judaísmo, además de una gran cantidad de temas ocultistas y esotéricos. Esa búsqueda mística y religiosa es uno de los aspectos más desconocidos de toda su vida y obra, pero es donde reside la sensibilidad que hay en su prosa y la fuente de inspiración de su poesía. La selección de esta antología, realizada por Diego del Pozo, reúne discursos, columnas y entrevistas en los que Mistral habla del cristianismo con sentido social, de su preocupación por el porvenir de las religiones y por el abandono de la espiritualidad. Además, contiene una segunda parte con escritos místicos provenientes de cuadernos íntimos, plagados de anotaciones en prosa, versos y poemas, que, a modo de mantras personales o aforismos espirituales, la conectaron con la belleza y su fe en la humanidad.

| Con el encuentro de la curiosidad culinaria de un francés y un chileno, comenzó la búsqueda de productos gastronómicos que tuvieran por origen las culturas y tierras chilenas. Con este fin en mente, se recopiló información de más de un centenar de productos, a partir de cuatro criterios de selección (Terroir, Relevancia Cultural, Proceso de Elaboración y Reputación). Esta lista tentativa fue presentada a los miembros del capítulo chileno de la asociación de chefs Les Toques Blanches, quienes votaron por los productos que no podían faltar en el libro. 50 fueron los elegidos, y de ellos surge una increíble variedad de texturas, sabores, colores e historias que invitan a recorrer el país a través de las páginas de este libro y descubrir las raíces de la gastronomía chilena: sus productos. |
2021. Quedarse en pana en medio del campo chileno es también enredarse en su mitología. Abrir este libro es eso: escapar de la angustia cotidiana para desprenderse hacia un mundo anacrónico, desconocido. El fundo Las Nalcas, los patrones y sus hijos, arrieros, potros chúcaros, pescadores, bandoleros y viejos que antes de partir siguen jugando al truco. Sus historias, cruzadas a través de todos los relatos, bajo el manto de una prosa líquida tan fluida como refrescante, discurren sin formas, sin predestinaciones, pero con un sentido único. Lo cierto es que la muerte, como la lluvia, siempre caerá.
