| Peso | 0.149 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 24 × 0.3 × 24 cm |
Publicado en 2015
Subtotal: $16.000
| Peso | 0.149 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 24 × 0.3 × 24 cm |
Publicado en 2015

| “Texto testimonio de una estancia en el norte. Estancia en el doble sentido: a su manera una propiedad de tierra indefinida y extensa, aunque simbólica, testimonio de un precario habitar, de una advenediza apropiación, cuyos títulos son los que otorgan los textos. Entiéndase títulos de propiedad simbólicos, provisionales, otorgándole a la poesía o al lenguaje una función de posicionamiento. Consciente o inconscientemente se le concede a la poesía cierta condición de posicionamiento, que hoy llamaría las marcas simbólicas territoriales que nuestros hermanos mamíferos u otros seres replican o nos demuestran de otra manera”
(del Prólogo). |
2020. Gabriela Mistral comenzó a desarrollar su vida espiritual a muy temprana edad con la Biblia. A través de diversas lecturas, incorporó aspectos del budismo, el hinduismo y el judaísmo, además de una gran cantidad de temas ocultistas y esotéricos. Esa búsqueda mística y religiosa es uno de los aspectos más desconocidos de toda su vida y obra, pero es donde reside la sensibilidad que hay en su prosa y la fuente de inspiración de su poesía. La selección de esta antología, realizada por Diego del Pozo, reúne discursos, columnas y entrevistas en los que Mistral habla del cristianismo con sentido social, de su preocupación por el porvenir de las religiones y por el abandono de la espiritualidad. Además, contiene una segunda parte con escritos místicos provenientes de cuadernos íntimos, plagados de anotaciones en prosa, versos y poemas, que, a modo de mantras personales o aforismos espirituales, la conectaron con la belleza y su fe en la humanidad.
| Las frases sobre la cesión de derechos de autor comúnmente pasan desapercibidas para el lector, no se leen, así la advertencia sobre la protección legal de una obra se transforma en un dato anecdótico. Sin embargo, la importancia de la declaración sobre la cesión de derechos de autor se encuentra en la perspectiva ideológica que adopta el editor (y también el autor), quien exhibe una manera de pensar la propiedad del autor: el texto. Además, en la actualidad se evidencia que la temática sobre derechos de autor no sólo se limita al copyright, sino que también a otras éticas que disputan y cuestionan la exclusividad de la cesión de derechos.
Derechos es un libro dividido en dos partes. La primera reúne las expresiones sobre la cesión de derechos de autor para dar cuenta justamente de la diversidad ideológica y, sobre todo, literaria: desde el copyright hasta el anticopyright. Por tanto, hay muestras de libros de editoriales históricas como Cruz del Sur, Zigzag, Nascimiento, Editorial del Pacífico y editoriales independientes y anarquistas contemporáneas. Además, hay frases de derechos de libros argentinos, mexicanos, españoles y brasileños. En la segunda parte de Derechos hay un epílogo que habla sobre los derechos de autor, la ley de propiedad intelectual y las nuevas maneras de pensar la cesión de derechos de autor. |

«Un libro celebratorio. Una palabra plena de autonomía, humor, y goce no hedonista sino fruitivo, que es goce del bien propio desplegado íntegro. Stella Díaz Varín, saca las cosas de su habitualidad: rompe lugares comunes y expresiones formularias, y traza sobre la realidad oscurecida, imágenes que la alumbran. En ese trabajo solitario, en un periodo de masculinidad literaria, se prologa y epiloga, estableciendo su vigencia con sutileza y sagacidad. Tiempo, medida imaginaria —un libro breve, de peso específico, escrito hace más de seis décadas— sigue proponiéndose para hoy. Concebido desde el lado femenino nietzscheano esculpe y retalla su genealogía e historia de vida, proyectando la poesía al lugar del conocimiento y señalando un tiempo perdurable de liberación por la escritura».
Elvira Hernández
Clarice Lispector, una antiescritora popular de Brasil que rompió las reglas literarias y abandonó una vida de princesa para volver a su tierra. Escribía cuentos, novelas y crónicas mientras sus hijos jugaban alrededor, y tenía un perro loco que comía cigarrillos.
