| Peso | 0.151 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 24 × 0.3 × 24 cm |
Publicado en 2013
Origen: Chile 50 productos gastronómicos de las culturas y tierras chilenas | CRISTIÁN VALENZUELA y PIERRE AUMOND | Nuevenoventa Ediciones
1 × $10.000
Los días de Moreau | NICOLÁS GONZÁLEZ | Oxímoron
1 × $14.000
Pompeya | GERARDO OETTINGER | Oxímoron
1 × $14.000
Por La Humanidad Futura | Gabriela Mistral | La Pollera
1 × $16.000
Sala de espera | CRISTIÁN BRITO | Lord Byron Ediciones
1 × $13.500
El hombre que plantaba árboles | JEAN GIONO | Editorial Maitri
1 × $11.500
Sin miedo a la muerte | JUDITH LIEF | Editorial Maitri
1 × $15.800
Tiempo, medida imaginaria (2a edición)| STELLA DÍAZ VARÍN | Bordelibre Ediciones
1 × $7.000
Sueños del Contrabando | LUDWIG ZELLER | Bordelibre Ediciones
1 × $7.000
Derechos |EDUARDO FARÍAS ASCENCIO | Gramaje Ediciones
1 × $4.000
Testamento | JUAN MANUEL MANCILLA | Bordelibre Ediciones
1 × $6.000 Subtotal: $118.800
| Peso | 0.151 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 24 × 0.3 × 24 cm |
Publicado en 2013

| “Texto testimonio de una estancia en el norte. Estancia en el doble sentido: a su manera una propiedad de tierra indefinida y extensa, aunque simbólica, testimonio de un precario habitar, de una advenediza apropiación, cuyos títulos son los que otorgan los textos. Entiéndase títulos de propiedad simbólicos, provisionales, otorgándole a la poesía o al lenguaje una función de posicionamiento. Consciente o inconscientemente se le concede a la poesía cierta condición de posicionamiento, que hoy llamaría las marcas simbólicas territoriales que nuestros hermanos mamíferos u otros seres replican o nos demuestran de otra manera”
(del Prólogo). |

Autor: Juan Manuel Mancilla.
“Los versos de Testamento provocan el gesto de una memoria poética que despierta las imágenes del pasado (objetos, dichos, costumbres y hechos) para volcarlas conflictivamente en el presente de un país distante. Un recorrido por Chile, por la naturaleza trágica de su territorio, una declaración por la extrañeza de su lenguaje y de su gente:
Desteñido al parirse entre sacos inhospitalarios el amoratado envuelto se desempolva los trémulos pómulos tal como la harina le nieva la cocedura cruda al tambembe rosado del tan bebé (…)
“Niño piñiñento”
Clarice Lispector, una antiescritora popular de Brasil que rompió las reglas literarias y abandonó una vida de princesa para volver a su tierra. Escribía cuentos, novelas y crónicas mientras sus hijos jugaban alrededor, y tenía un perro loco que comía cigarrillos.
