Peso | 0.069 kg |
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Dimensiones | 13.2 × 0.4 × 21.9 cm |
Publicado en 2017
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Dimensiones | 13.2 × 0.4 × 21.9 cm |
Publicado en 2017
Cuando alguien como Donald Trump es electo presidente, cualquier cosa puede pasar. Por eso, la “inocente” eliminación del idioma español de la página web de la Casa Blanca atemorizó a todo hispanohablante en Estados Unidos y el mundo. Este fue el inicio de un complejo proceso que inició el gobierno norteamericano: se declararon guerras innecesarias, se decretaron leyes absurdas y, finalmente, Cuba fue invadida, su último archienemigo en el mundo occidental. El idioma es el sistema de signos que utiliza una comunidad para comunicarse, y su uso está intrínsecamente ligado a la identidad de un pueblo. Siglos atrás los pueblos indígenas de América Latina fueron forzados a adoptar un nuevo idioma, el idioma del invasor europeo.
¿Qué ocurriría hoy si se forzara nuevamente a toda una comunidad hispanohablante a adoptar un idioma diferente, el de un nuevo invasor? ¿Cómo se viviría este proceso teniendo en cuenta las lecciones del pasado? Este breve relato distópico nos pone en ese paradójico contexto, describiéndonos el proceso de resistencia contra la invasión y mostrándonos sus inesperados resultados. |
Esta recopilación de poemas, crónicas, cartas, revistas y manifiestos de Huidobro, realizada por el profesor José de la Fuente, se convirtió desde su publicación, en 1993, en uno de los libros predilectos de los lectores del fundador del creacionismo. Lejos de mostrarse secundario o marginal en estos textos contingentes, emerge en ellos el Vicente Huidobro profundo: el poeta millonario, el político fantástico, el polemista despiadado. |
2021. En La pajarera Eduardo Plaza (1982) despliega un admirable abanico narrativo para delinear Coquimbo o, más específicamente, sus recovecos y su imaginería. Un caudillo busca transformar la ciudad en un epicentro del turismo pirata y, a la vez, en un muestrario de todas las potencias del mundo; una celebración anual empuja al frenesí colectivo, pero también a charlatanes y criminales; el guitarrista de una célebre banda de cumbia elige —después de recorrer el país y el extranjero— no moverse del nido; una adictiva investigación advierte la presencia y la negación de los changos como pueblo originario de la bahía; y como telón de fondo, siempre latente y delicado, un cuadro familiar lleno de grietas, fantasmas, giros y rearmes. A medio camino entre la crónica, la novela y el mejor relato periodístico, Eduardo Plaza logra —con sutileza, precisión y un asombroso tino narrativo— una voz que sopla suave, pero, al mismo tiempo, remece mediante un humor punzante y una melancolía tan enigmática como conmovedora. Un libro híbrido, entretenidísimo, apreciable. <>.
«Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Sólo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de ésta podría haber escrito la singularísima narración que es El hombre que plantaba árboles, una indiscutible proeza en el arte de contar. (…) Y ésa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier, antes de que sea demasiado tarde para el mundo.»
José Saramago |